AstraZeneca retira globalmente su vacuna COVID-19 tras admitir efectos secundarios 

La farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca ha anunciado la retirada global de su vacuna COVID-19, Vaxzevria, después de admitir que puede causar efectos secundarios poco comunes como la trombosis. Según informes de The Telegraph, la empresa ha retirado voluntariamente la «autorización de comercialización» de la vacuna en la Unión Europea a partir del 7 de mayo, con planes de extender esta medida al Reino Unido y otros países en los próximos meses.

La decisión sigue a la admisión por parte de AstraZeneca de que su vacuna podría, en casos muy raros, provocar un síndrome de trombosis con trombocitopenia (TTS), que conlleva la formación de coágulos sanguíneos y un recuento bajo de plaquetas. Este efecto ya había sido identificado durante la pandemia en 2021, lo que resultó en la limitación del uso de la vacuna.

A pesar de la controversia, AstraZeneca ha destacado el impacto positivo de Vaxzevria en la lucha contra la pandemia, citando estimaciones independientes que atribuyen a la vacuna la salvación de más de 6.5 millones de vidas en su primer año de uso, con más de 3,000 millones de dosis distribuidas globalmente.

La empresa también señaló que la disminución en la demanda de Vaxzervria se debe al desarrollo de múltiples vacunas actualizadas y un excedente global de vacunas. AstraZeneca ha enfrentado demandas colectivas relacionadas con los efectos adversos de la vacuna, aunque no vincula directamente estos problemas legales con su decisión de retirar Vaxzevria del mercado.