La mujer 10 del atletismo

Allyson Felix, atleta estadounidense, entró al libro de la historia de los Juegos Olímpicos tras obtener su décima medalla.

Allyson Felix, la primera dama del atletismo mundial, alcanzó la cima olímpica. Con 35 años, sumó un bronce a su palmarés en la carrera de 400 lisos, lo que suponía la décima medalla de su trayectoria, que ya contaba con seis oros y tres platas.

Tuvo el crédito de hacerlo en una prueba individual, no en el relevo mixto, que parecía prefabricado casi para Estados Unidos, aunque luego no fuera así. 

Félix es una enorme competidora. Había llegado a Tokio con la séptima peor marca de todas las finalistas. La vigésima del ranking.

Su vida ya no es exclusivamente la pista. En noviembre de 2018 fue madre de una niña, apenas 11 meses antes de ganar el relevo mixto en los Mundiales de Doha.

Le tocó correr por la calle 9, como a Van Nieckerk en Río de Janeiro. Salvo a la jamaicana McPherson, que es del 89, le sacaba seis años como mínimo a las rivales. A Marileidy Paulino, velocista dominicana que fue plata, once. 

Con el oro contado en la recta para Shaunae Miller Uibo, la bahameña que batió el récord del Caribe, Felix se vio facultada para discutir las otras dos medallas. No se frenó hasta el metro 399,5.

Y eso le valió un bronce para poner fin a una carrera olímpica iniciada hace 17 años con una medalla de plata en 200 en Atenas 2004.