Alemania experimenta con semana laboral de cuatro días para impulsar productividad

Alemania se embarca en un ambicioso experimento de seis meses reduciendo la semana laboral a cuatro días en 45 empresas seleccionadas, en un esfuerzo por combatir la escasez crónica de mano de obra y aumentar la productividad y felicidad de los trabajadores. Este ensayo permitirá a los empleados disfrutar de un día adicional libre manteniendo el mismo salario, una iniciativa liderada por la consultora de gestión «Intraprenör» y la organización sin ánimo de lucro «4 Day Week Global».

La medida surge en respuesta a los desafíos que enfrenta la economía alemana, incluida la dificultad de las empresas para llenar vacantes. Según la Cámara de Comercio e Industria (DIHK), la escasez de trabajadores ha llevado a pérdidas económicas significativas, superiores a los 90,000 millones de euros, más del 2% del PBI del país. Esta situación ha motivado a buscar soluciones innovadoras para atraer y retener talento.

El optimismo es alto entre los defensores de la semana laboral reducida, quienes argumentan que trabajar menos días incrementará la satisfacción y el rendimiento laboral. Una encuesta de Forsa reveló que el 71% de los trabajadores alemanes favorece la idea de trabajar solo cuatro días a la semana, y un apoyo considerable del sector empresarial, con más de dos tercios de las compañías a favor de la propuesta.

A pesar de que la productividad de Alemania ha experimentado una disminución desde su punto más alto en 2017, sigue siendo superior a la de otras grandes economías europeas. Sin embargo, el país busca formas de revertir la tendencia negativa y enfrentar la escasez de mano de obra. Los partidarios de la semana laboral de cuatro días confían en que esta estrategia no solo mejorará el bienestar de los trabajadores sino que también incentivará a más personas a unirse a la fuerza laboral, abordando así el problema de la escasez de trabajadores en el ámbito global.