Alejandro Soto condena injerencia judicial y refuerza autonomía del Congreso en crisis de la JNJ

En una maniobra que intensifica la tensión entre poderes del Estado peruano, el presidente del Congreso, Alejandro Soto, manifestó su rechazo hacia la decisión de la Corte Superior de Justicia de Lima de suspender provisionalmente el proceso para destituir a los miembros de la Junta Nacional de Justicia (JNJ). La resolución judicial, emitida tras una medida cautelar solicitada por la JNJ, ha paralizado la votación que el Parlamento preveía llevar a cabo.

Soto, a través de una declaración en redes sociales, enfatizó que el equilibrio y la rendición de cuentas son esenciales para la democracia, y advirtió que el Congreso no acata la decisión de la Corte, responsabilizándola por cualquier consecuencia derivada de las investigaciones en curso o futuras contra la JNJ. Esta reacción llega después de una sentencia del Tribunal Constitucional que refuerza las competencias exclusivas del Congreso, incluyendo la reforma de la Sunedu.

Ante esta situación, Soto convocó a una Junta de Portavoces inmediatamente después de la sesión plenaria, donde se decidió seguir adelante con la sesión del miércoles para discutir el futuro de la JNJ. Los siete miembros de la JNJ enfrentan acusaciones de actuar incorrectamente en sus cargos, con repercusiones internacionales, recibiendo críticas de organismos como la ONU, la CIDH y HRW por amenazar la independencia judicial.

La bancada Renovación Popular ha expresado su rechazo a la medida cautelar y ha pedido acciones legales, mientras el diputado Carlos Anderson recalca la autoridad del Congreso sobre entidades autónomas. Patricia Chirinos, quien propuso el cambio de los juristas, se hace eco de esta posición, sosteniendo la necesidad de que el Congreso defienda su prerrogativa y mantenga su programación sin ceder ante presiones. Con el país en vilo, la política peruana se encuentra una vez más en un cruce de acusaciones y defensa de jurisdicciones.