Alcalde de Trujillo suspendido unánimemente por el Concejo Municipal en medio de escándalos 

El Concejo Municipal de Trujillo ha decidido suspender de manera unánime al alcalde Arturo Fernández, conocido por su gestión controvertida y comportamiento polémico. La decisión se tomó en una reunión celebrada el 14 de septiembre, en respuesta a tres solicitudes presentadas en su contra, respaldadas por una sentencia del Poder Judicial por el delito de difamación agravada.

Fernández tiene un plazo de ocho días hábiles para presentar una reconsideración. De no hacerlo, la suspensión se considerará firme y será elevada al Jurado Nacional de Elecciones (JNE). En ese caso, el regidor Mario Reyna asumiría como nuevo alcalde de la ciudad.

El alcalde suspendido ganó notoriedad durante su mandato en el distrito de Moche, donde instaló un grupo de estatuas conocidas como «huacos eróticos». Sin embargo, su reputación se vio empañada por múltiples escándalos, incluidos desplantes, agravios y comentarios sexistas hacia trabajadoras y miembros del Concejo Municipal.

Durante la sesión del Concejo, Andrés Gallo y Rafael Vera, dos de los tres solicitantes de la suspensión, justificaron sus requerimientos. Según la resolución del Consejo, la suspensión se basa en el artículo 25 del inciso 5 de la Ley Orgánica de Municipalidades, que prevé la suspensión de autoridades con sentencias judiciales.

Mario Reyna, quien podría asumir la alcaldía, denunció intentos de aplazar la decisión del Concejo. Según Reyna, cuatro personas se acercaron a la municipalidad la noche anterior para presentar escritos que, se presume, buscaban demorar la votación. Asesores jurídicos de la Municipalidad también intentaron interrumpir la sesión con escritos, pero los regidores advirtieron que estas acciones buscaban retrasar la decisión.