Abuso sexual infantil

El abuso sexual infantil merece una calificación más grave que simplemente llamarlo delito. El sentido común y el consenso nos indican que el agresor debe ser castigado con toda la dureza que la ley pueda ejercer. Sabemos lo devastadas que quedan las víctimas. Es inevitable preguntarnos ¿qué pasó con Huánuco?
Hasta hace poco éramos una comunidad reconocida como apacible, de clima benigno y gente laboriosa, pero desde hace unos años hacemos noticia nacional por corrupción, inseguridad ciudadana, narcotráfico, y hoy por la monstruosidad de 150 niños violados en las instalaciones de quienes se supone dan seguridad a toda la población y en las narices de autoridades y ciudadanos. Y esto no lo decimos nosotros, es una conclusión a la que ha llegado la fiscal Grace Pérez cuando hace una invocación a la población que ha estado cerca que no tema y que aporte con cualquier dato o detalle sobre cosas indebidas que haya percibido en la Oficina de Participación Ciudadana de la Policía Nacional.
No nos cansaremos de pedir resultados y fiscalización constante sobre cualquier delito y sobre el caso Tumes en particular.
No basta meter preso a Carlos Tumes, su accionar durante 12 años tiene testigos, (cómplices por antonomasia) gente que se hizo de la vista gorda. No basta decir que es un caso aislado. Esto compromete a la institución.
La Policía Nacional del Perú es la primera interesada en que se haga justicia hasta las últimas consecuencias sin apañar a oficiales o funcionarios en ningún nivel de la jerarquía.
“150 niños abusados” es algo que se dice fácilmente, pero las consecuencias de eso nos cobrará más tarde como sociedad y no será fácil sobrellevar. Hoy el terror lo llevan en la piel los niños y sus padres, mañana cuando veamos más narcotráfico, más corrupción, más drogadicción tendremos que recordar que el 20 de abril de 2017, como una de las fechas clave en el avance de esos males. Recuerden se atacó a niños de condición humilde. ¿Se imaginan quien los convencerá mañana que esta sociedad no vale la pena?